Hola! Te ayudo?
Movilidad eléctrica: cada vez más cerca en Perú

Movilidad eléctrica: cada vez más cerca en Perú

Katherine Valderrama

Green Mobility Developer

Por Katherine Valderrama, Green Mobility Developer

En los últimos meses en el Perú, se ha introducido un nuevo concepto –cada vez más cercano- en el eje de la sostenibilidad del país, de sus empresas y de su gente: la movilidad eléctrica.

Hace un año, pocos sabían de sus beneficios, aplicación, tecnología y de su facilidad para ser implementada en cualquier parte del país. Hoy, con la puesta en operación del primer bus eléctrico para el sector minero en Cajamarca, a 3,996 msnm, ha quedado demostrado que la movilidad eléctrica es viable y que, en el Perú, existe la capacidad para llevarla a cabo.

Gold Fields fue la primera empresa que se animó a probar esta tecnología, ¿Qué la motivó? Además de tener un compromiso claro con la sostenibilidad de sus operaciones, esta compañía minera tuvo la visión de reconocer los múltiples beneficios de incorporar la movilidad eléctrica en sus actividades. Aquí algunos:

Reducción de huella de carbono

La movilidad eléctrica es una solución para reducir la huella de carbono y los números así lo indican. Por ejemplo, un proyecto minero que cuenta con una flota de 10 buses eléctricos que recorren, aproximadamente, 100 km al día cada uno –un kilometraje mínimo para un proyecto minero-, puede reducir 200 Tn de C02 al año. ¿Imagínense si fuesen más kilómetros?

Cumplimiento de estándares
Ser responsable con el medio ambiente es una necesidad e, incluso, una exigencia de parte de nuestros diferentes grupos de interés, como bancos, inversionistas y clientes, que cada vez más, buscan trabajar con empresas alineadas a sus estándares. Ese es el caso de BMW, por mencionar un ejemplo, que dentro de sus planes de sostenibilidad busca comprar cobre “verde” y ha encontrado en Codelco (Chile) al proveedor indicado, ya que este produce cobre mitigando la huella de carbono que tiene en sus operaciones.

Reducción de costos operativos
Si bien, por ahora, un vehículo eléctrico es más caro que un vehículo convencional debido al costo de sus baterías, este permite ahorrar, aproximadamente, 90% en costos operativos. Por ejemplo, cargar un auto con combustible nos cuesta, alrededor de S/127.00, a diferencia de los 10 soles del costo de un auto eléctrico. Si hablamos de un bus, el costo de combustible podría llegar a los S/290.00, a diferencia de los S/36.00 que, hoy, cuesta alimentar el bus eléctrico que opera en la mina Cerro Corona de Gold Fields.

Cero ruido
El caos vehicular nos afecta no solo por la congestión y por el dióxido de carbono, sino también por el ruido. El motor de un vehículo eléctrico no emite ningún sonido, ni al arrancar ni al movilizarse, lo cual es una gran ventaja para quien lo maneja y para todos los ciudadanos; sobretodo, sin lo comparamos con un bus convencional que alcanza alrededor de 70 decibeles, superando los 55 decibeles señalados como óptimos por la Organización Mundial de la Salud.

Finalmente, invertir en movilidad eléctrica es liderar la transformación. El mundo está cambiando y la movilidad eléctrica es el futuro; no lo podemos negar. Los primeros que trabajemos para impulsarla y viabilizarla estaremos un paso adelante en cuanto a conocimiento técnico, aplicación, proveedores, mecanismos para utilizarla de manera más eficiente, entre otros.